Las Carpas Rojas. De la Segregación a la Sororidad.

Carpa Roja 01
© 2018 Kindred Studios

Miles de mujeres al rededor del mundo están ofreciendo sus talentos como líderes de la Carpa Roja en sus comunidades.

Las mujeres empoderadas son esenciales para cambiar los paradigmas actuales. Estas pioneras son un bálsamo para un mundo enfermo. Pero después de años de opresión, ¿cómo se recuperan las mujeres del trauma para recordar la belleza que vive en su corazón? ¿Cómo pueden despojarse de lo que les impide elevarse como sabias líderes femeninas?

Este trabajo de recuperación es un movimiento del que debemos ser parte porque cuando encontramos nuestras voces, nuestra acción inspirada y nuestra visión necesaria, tenemos más posibilidades de crear un mundo en el que podamos prosperar. Y es con este espíritu que el movimiento de la Carpa Roja ha florecido como un fenómeno global.

En la antigüedad una mujer recién parida, debía separarse de la comunidad durante 60 días si paría a una niña y 30 días si era un niño. Esto podría verse como un reflejo de la noción de que las niñas hacen a las madres más “sucias” que los niños, aunque también podría considerarse como un reconocimiento de que dar a luz a una dadora de vida era una experiencia más sagrada, más poderosa. El mes adicional podría verse no como un castigo, sino como una recompensa.

Las tradiciones de la Cabaña Menstrual, Cabaña Lunar o Carpa Roja pueden verse como un espacio de poder para las mujeres. Hay tradiciones de refugios en todo el mundo que datan de los 800 A.C. y siguen practicándose hasta nuestros días. Estos espacios ofrecen una visión única.

En los tiempos del Antiguo Testamento, las mujeres debían alejarse de la mirada de los hombres, recluyéndose en la Carpa Roja durante su menstruación, después de parir o mientras se encontraban enfermas. Los hombres preferían no tener nada que ver con lo que sucedía en el interior de estas carpas. Pero, ¿qué sucedía realmente allí?

Muchos creerían que las mujeres vivían sus días en la carpa roja como un sufrimiento; que no hacían más que encerrarse y padecer los intensos dolores menstruales y de parto, los cambios de humor, la irritabilidad, las jaquecas y todas esas cosas de las que nos quejamos cuando estamos en “esos días”.

d7c9ce65a263b8ba92baacae477b0df9.jpg

Sin embargo, esto está lejos de ser cierto. En las Carpas Rojas las mujeres se conectaban con su cuerpo y con la naturaleza, descansaban y charlaban. Abuelas, madres e hijas intercambiaban historias, experiencias y consejos. Además, aprovechando que los hombres no tenían permitida la entrada a la carpa roja, las mujeres de cada tribu se encargaban de mantener vivos y transmitir de generación en generación los secretos y las antiguas tradiciones de la feminidad.

Red-Tent-Group-Pic.jpg
Freedom And the Seed

¿Qué son las Carpas Rojas?

La Carpa Roja ocurre en la luna nueva cuando las mujeres necesitan más apoyo, descanso y reflexión. Es una tradición atemporal observada por las culturas antiguas, que sirve como un foro regular para empoderar el sentido de identidad de las mujeres.

2017_RedTent_Claire_DSC9988.jpg
ClaireSashine.com

La Bienvenida a la Feminidad

Tradicionalmente, las niñas comenzaban a asistir a la Carpa Roja cuando sus cuerpos comenzaban a circular con la luna. Aquí es donde aprenderían sobre sus ciclos de fertilidad y cada faceta de ser mujer, lejos de la información clínica o educación sexual, enfocándose en la comprensión mística de su naturaleza cíclica como mujer y cómo cuidarse.

Esto incluye comprender el efecto de los ciclos lunares y estacionales sobre nuestras emociones, niveles de energía y estados psicológicos y cómo crear equilibrio en los tres con un enfoque del cuidado personal. Este ritual faculta a las mujeres de todas las edades para aceptar sus cuerpos como templos y tomar decisiones que los honren.

menarca.jpg

Convertirte en tu propia mujer

La antigua costumbre de iniciar a las mujeres jóvenes cuando comienzan su ciclo de fertilidad en la reunión mensual de mujeres mayores, las respalda a través del proceso natural de individuación de sus madres con el objetivo de que reciban un círculo de apoyo femenino más amplio, proporcionándoles una red a la que pueden recurrir cuando necesitan orientación, proporcionándoles una base auténtica de apoyo para que puedan cometer los errores necesarios en su camino a la sabiduría, preparándolas para enfrentar la cosificación en el mundo actual, que se aprovecha de la ingenuidad de las mujeres jóvenes por su necesidad de ser queridas y sentirse afirmadas como sexualmente atractivas.

Dar la bienvenida a las niñas a su condición de mujer, afirma que vale la pena celebrar a una nueva mujer y que existen espacios seguros para reunirnos y hablar de nuestra verdad. Marcar este rito de iniciación también ayuda a la madre y a la hija a reconocer que la etapa de la niñez ya pasó, por lo que se deben aceptar nuevas responsabilidades y experimentar nuevas libertades.

La obtención de la Sabiduría y el Secreto de las Mujeres

La Carpa Roja fue también donde las mujeres aprendieron las artes sagradas de sanación, canalización, análisis de los sueños y adivinación en la comprensión de nuestros sentidos internos; la clarividencia (visión clara), la clarisensación (percepción clara), la clariaudiencia (audición clara) y la intuición (guía interna) se amplifican cuando nos reunimos alineadas con la luna. Al perfeccionar estos sentidos internos, las mujeres jóvenes desarrollan las habilidades para discernir el peligro potencial y evitarlo al aprender a leer los signos.

En las Carpas Rojas es donde se compartieron los secretos más profundos de las mujeres, por lo que ninguna mujer tendría que cargar sola con sus pesares. La sabiduría también se impartió a través de la tradición oral de narración para crecer más allá de nuestros desafíos en un entorno seguro y de apoyo donde las mujeres aprendieron sobre la responsabilidad de su ciclo de fertilidad  y la importancia de su rol como mujeres en la sociedad.

fases-de-la-luna.png

¿Por qué la carpa roja se lleva a cabo en luna nueva?

La luna nueva es el momento del mes, 2 semanas después de la luna llena cuando tendemos a sentirnos cansadas, introvertidas y vulnerables. Es cuando emergen nuestras inseguridades y reaparecen viejas heridas, por lo que a menudo nos alejamos de los demás. Si no aceptamos y sanamos nuestros miedos, no maduramos, y tomar decisiones inmaduras atraen dificultades en nuestras vidas.

Es por esta razón que las mujeres de todas las etnias originarias durante miles de años se reunieron en su momento para reflexionar sobre sus vidas, ofreciéndose mutuamente apoyo emocional y curación. Al asumir la responsabilidad de nuestro bienestar emocional a través de una práctica mensual, también disminuimos nuestra necesidad de confort emocional a través de comer en exceso, ya que el centro de energía sagrada que reside en el útero está gobernado por la luna. Cuando las mujeres no respetan sus necesidades emocionales, el resultado es la gula, ya que tu niña interna intenta calmarse.

La luna nueva es también el momento en que la mayoría de las mujeres experimentan su “tiempo lunar”, “metzezohuiliztli” en Náhuatl o “Éemel k’i’ik’” en Maya. Así que esta costumbre ofrece un tiempo de descanso que nos permite mirar hacia adentro, reconectar y reabastecernos.

RedTentHandsIsabelle-660x330
© 2018 Natural Awakenings DC

¿Por qué sería bueno participar?

Ser parte de las Carpas Rojas significa darnos un tiempo regular para procesar nuestras emociones, dejando de lado los trastornos alimentarios, sanar trastornos menstruales o depresión con la aceptación cíclica de nuestra necesidad de un espacio para volver a nosotras mismas. Así como necesitamos respirar antes de exhalar, también necesitamos darnos el tiempo y el sustento para nosotras mismas.

4808669267_eeeca1ba83_b

Reconciliación. El tiempo de la Luna es una Bendición, no una Maldición

La menstruación en la sociedad actual, aún se percibe como algo vergonzoso y repugnante. Suele ser un tabú y la gente no se siente cómoda hablando de eso.

Hay muchos factores que contribuyen a los sentimientos negativos acumulados alrededor de  nuestro período. Lo más conmovedor es el hecho de que las personas han sido separadas de todo lo que es básico y primario, han sido separadas de la naturaleza.

La mayoría de los hombres temen el proceso de la menstruación, ya que es tan extraño como desconocido.

La mayoría de las mujeres lo perciben como una molestia necesaria, y tratan de soportar su sufrimiento, aisladas y solas.

Muchas mujeres han renunciado a una de las herramientas más poderosas con que están equipadas, su sagrado poder.

La menstruación ha sido vista como una maldición por cientos de años, pero en realidad, es la mayor bendición y debe ser tratada como tal.

Cuando una mira de cerca la menstruación, su sacralidad se vuelve bastante evidente. La palabra “blessing” (bendición) proviene de la antigua palabra inglesa “bleeding” (sangrado).

maxresdefault

Las mujeres son las únicas hembras que sangran regularmente. La sangre es la sustancia más básica, instintiva, cruda y terrenal conocida por la humanidad. Es la vida misma. Es su esencia. El color rojo de este líquido indica fuerza; se asocia con poder, fuego y emociones.

Los pictogramas generalmente se pintaban en rojo y la mayoría de los símbolos de las cuevas son de este color.

El rojo ocre se ha utilizado durante siglos en entierros paleolíticos. Los chinos consideran que el rojo es un color sagrado asociado con las mujeres, la sangre, la potencia sexual y el poder creativo.

En los tiempos cuando la gente creía que una mujer podía crear vida sin el semen del hombre, su “herida sangrante” y una sangre que le daba vida, era tratada como algo misterioso e incluso divino. La gente no podía comprender cómo una mujer podía sobrevivir a perder tanta sangre en tan poco tiempo.

El sangrado de una mujer jugó una parte importante de la vida de las personas. Fue una fuente de vida respetada, ya que se creía que las mujeres eran parte de la Madre Tierra, dadora y sostenedora de la vida. La menstruación fue percibida como una manifestación de la Diosa y tratada en consecuencia. La gente prestaba gran atención a los ciclos que ocurrían en la naturaleza y la menstruación era uno de los ciclos más obvios de la vida humana.

El tiempo de sangrado había sido una parte importante de la vida en los tiempos de la adoración a la Diosa hasta la llegada de los nuevos dioses masculinos.

Hace unos cinco mil años, los hombres, que rezaban a los feroces dioses de la guerra, dominaron la tierra. Creían que el poder pertenecía a los hombres porque eran más fuertes y más sabios que las mujeres.

Las antiguas capillas habían sido destruidas y las figuras femeninas habían sido reemplazadas por las nuevas, representando a los dioses masculinos.

La mujer fue apartada. Su cuerpo, un recipiente sagrado que tenía un gran poder, se redujo al papel de una máquina de procreación. Las mujeres se convirtieron en criaturas del diablo y la menstruación, debido a su complejidad incomprensible, era temida.

El Talmud (texto principal del judaísmo rabínico) dice que “si una mujer menstruando caminara entre dos hombres, uno de ellos seguramente moriría”. Era más fácil separar la sociedad de lo desconocido y misterioso. Era más seguro, pero como resultado, las mujeres fueron apartadas de sus ciclos sagrados y de sus cuerpos. Dejaron de prestar atención a los mensajes sobre su feminidad y se desconectaron del ciclo que recibían mensualmente.

La sabiduría fluyendo con su sangre se perdió. Durante siglos se les aseguró que su período era una molestia desagradable, y comenzaron a creer que eso era cierto.

La menstruación, alguna vez apreciada, se convirtió en una fuente de vergüenza. De generación en generación, el tiempo de sangrado se estaba convirtiendo en un tiempo de aislamiento y secreto.

Todo el conocimiento sobre lo sagrado del fluido “de la puerta misteriosa de una mujer” se fue olvidando. Las mujeres comenzaron a percibirlo como una maldición, un tiempo que las incapacita y las hace menos valiosas. Durante esos pocos días al mes, no podían hacer lo que normalmente harían si no tuvieran “eso”. El poder convertido en discapacidad. Las mujeres, en lugar de estar felices con sus cuerpos, comenzaron a culparse y hacerse débiles. Cuanto más odiaban sus ciclos, más dolor y miseria experimentaban cada mes. Algo que era una parte tan importante en la vida de las mujeres comenzó a ser una maldición.

Cuanto más tiempo pasaba, más se separaban las mujeres de su sangre. La falta de conexión con la Madre Tierra causó la irregularidad de sus períodos, por lo que comenzaron a tomar hormonas para forzar el equilibrio en sus cuerpos. La dependencia de las drogas hizo a las mujeres aún más vulnerables. Cedieron el control sobre sus cuerpos a la medicina, convirtiéndose en una avalancha. Cuanto más odio hacia la sangre mensual, cuanto más dolor, más dinero para las compañías farmacéuticas. Las mujeres se alejaban cada vez más de la sabiduría y la apreciación de ser mujer.

Los medios contribuyeron a la distorsión de la imagen de una mujer saludable. Los anuncios de los productos dirigidos a las mujeres, que se supone deberían facilitar esos días “difíciles” son numerosos. El mensaje es simple: La sangre roja es perversa y necesita ser escondida pintándola de azul. Las mujeres ya no tienen que sufrir los “síntomas horribles” asociados con la menstruación. Nadie tiene que descubrir su “vergonzoso secreto” porque los productos como los tampones y los desodorantes, pueden ayudar a olvidar por completo la menstruación. No hay necesidad de siquiera pensar en la menstruación. Las mujeres pueden ir a la piscina, pueden usar ropa blanca y pueden tener libertad. Pero, ¿los procedimientos de enmascaramiento de este proceso natural ofrecen una libertad real o nos la quitan? ¿Ayudan a recuperar el equilibrio o nos alejan de la salud mental y física?

La llegada de la Luna en las culturas prehispánicas

Cuenta la leyenda que Quetzalcóatl dio vida a un murciélago que mordió a la diosa del amor para provocarle un sangrado casi sagrado.

Una parte importante era la menstruación, un proceso orgánico que estaba basado en el ciclo lunar y que tenía diferentes acepciones para las culturas antiguas.

1200px-Ixchel_sculpture.JPG

Para la cultura maya la menstruación y el parto están íntimamente relacionados con la Luna, la señora de la sangre o la diosa Ixchel. Para los Quichés, la menstruación era la “sangre que proviene de la luna”, mientras que para los Itzá, era cuando “su luna es bajada”. Contrario a lo que se podría pensar, para estas culturas, la sangre menstrual era considerada una fuente de poder, que hablaba de la superioridad del género.

La menstruación era una forma de observación terrenal, que emana no de los ojos sino de la matriz y la sangre es muestra de ello.

Para los Mexicas el simbolismo que se le atribuía a la menstruación estaba relacionado con la primavera, pues el sangrado era el origen de la fertilidad y por tanto del nacimiento.

En la cultura Zapoteca, la relación de la mujer estaba basada igualmente en la Luna, por ello cuando menstruaban, se decía que “les bajaba la luna” y cuando estaban embarazadas se decía que se les “había ido la luna”.

Cada cultura tiene sus propias actitudes hacia la menstruación. La mayoría de las veces indican cómo se percibe a las mujeres en general en una cultura determinada. Está demostrado que en las culturas donde los procesos naturales del cuerpo femenino, como la menstruación y la menopausia, se respetan y se consideran sagrados, las mujeres sufren menos dolor. No se quejan del síndrome premenstrual, están contentas con sus funciones corporales y se sienten orgullosas de ser mujeres. Esto indicaría que las creencias que rodean a las mujeres tienen un gran impacto en su bienestar.

En las sociedades donde se rememora la sabiduría de las abuelas, las mujeres saben que su flujo mensual es una de las mayores fuentes de poder. Es magia que conecta a todas las mujeres de todo el mundo. Cada mes, cada mujer tiene el potencial de traer una nueva vida a este mundo. No necesariamente tiene que ser la vida de un nuevo ser. La nueva vida puede ser una idea, un sueño, una obra de arte. Puede ser la decisión de hacer algo o decir algo. La menstruación es una mensajera ayudante y debe tratarse como tal. Todas las ideas principales llegan a las mujeres durante el tiempo de sangrado porque son más perceptivas. Sus matrices están abiertas. Se están retirando del mundo externo y están más centradas en sus sentimientos.

La menstruación es un momento en el que todos los problemas que generalmente se pasan por alto, se descuidan o se dejan de lado parecen ser más pronunciados. La voz de la intuición trata de señalar las cosas que necesitan ser observadas. Es extremadamente difícil esconder algo durante esos días, ya que todo lo que una mujer ha intentado dejar de lado, sale a la superficie y exige su atención. En estos días, si se tratan con respeto, pueden convertirse en un gran aliado, ya que pueden ayudar a alejarse de todo lo que es dañino, si se trata de una relación o un entorno, y recuperar una salud natural.

Las mujeres, durante sus “días rojos”, tienen acceso a las profundidades de sus almas. Si se permiten pasar tiempo de calidad con su intimidad, escuchando lo que sus corazones tienen que decirles, podrían aprender mucho sobre sus vidas y la existencia humana en general. El período brinda la oportunidad de ser dolorosamente honesto consigo mismas.

Los lamas tibetanos y los celtas, creían que las mujeres durante esos días tenían habilidades “mediúmnicas” que significa que pueden ingresar al mundo de los espíritus y hablar con sus antepasados. Se supone que su olor atrae a los espíritus. La sangre siempre se ha visto como la mayor oferta. A diferencia de los hombres de todo el mundo que han practicado el ritual del sacrificio de sangre, las mujeres ofrecen su sangre naturalmente todos los meses.

En las sociedades nativas de américa, donde la sangre y la menstruación se consideraban sagradas, cada vez que una niña tenía su primer período, se preparaba una gran ceremonia para ella, siendo un pasaje simbólico de la niñez a la adultez. Cada cultura tenía su propia manera de realizar el ritual, pero era motivo de celebración, siendo un evento en el que participaba toda la comunidad considerado con un tiempo sagrado. Al principio solía recluirse a una chica por unos días. Ella enfrentaba a sus propios demonios en soledad. Luego, una mujer mayor, posmenopáusica era elegida para guiar a una niña a través de su “Ceremonia de Pasaje”. Su papel era compartirle a la nueva mujer algunas historias de iniciación y enseñarle un poco sobre su papel en la sociedad.

Fig41.jpg

Todas las mujeres del pueblo contribuían de alguna manera a esa ceremonia. Cada una ofrecía un regalo. Podía ser una joya, una historia o una canción. Desde el día de la primera menstruación, la niña se convertía en mujer, lo suficientemente madura como para decidir sobre su vida y asumir todas sus responsabilidades.

Incluso en algunas culturas aún se realiza la Ceremonia del Paso. En todas se incluye algún tipo de prueba de resistencia. En la tradición Navajo, las chicas participan en una carrera hacia el sol naciente. Si una niña que está sangrando por primera vez supera a todos, se cree que tiene una buena vida y es una mujer fuerte.

Las tribus Nootka de Canadá, tienen un ritual diferente al de la resistencia. La niña es llevada en un bote al medio del lago y es dejada allí. Si logra nadar hacia atrás, es una mujer lista para para enfrentar al mundo.

En la tradición Apache a la niña que menstrúa por primera vez se llama “Mujer Cambiante”, y después de una ceremonia gana el nombre de “Mujer Pintada de Blanco”.

c738f98ae505a370c5ccbfe59449c1b9

Las danzas y los rituales de la iniciación usualmente duran cuatro días. Durante cuatro días, la nueva mujer está en el centro de la vida de la aldea.

La actitud de las culturas nativas es muy diferente a la que las “mujeres modernas” se han acostumbrado. No hay vergüenza en la menstruación, sino una bella celebración de la vida. La primera sangre de una niña se ve como una bendición y un poderoso momento de transición.

Durante esos pocos días, una mujer puede ganar la fuerza y la ​​confianza que permanecerá con ella por el resto de su vida.

La reacción de los padres, las madres y las personas hacia la primera menstruación generalmente determina la actitud para el resto de la vida de la mujer.

Si la reacción es de vergüenza y culpa, como suele ser el caso en la sociedad actual, es probable que no esté contenta con su cuerpo. Es extremadamente difícil borrarlo y transformarlo en algo positivo.

Las mujeres deberían sumergirse profundamente en la sabiduría y los rituales de las sociedades aborígenes, porque sabían que la menstruación es una parte natural y hermosa del Gran Círculo de la Vida.

El tiempo de sangrado, como parte de la vida, está fuertemente ligado a la luna. Los fluidos en un cuerpo humano, como toda el agua en la tierra, se mueven junto con la luna. Son dirigidos por ella, como una gran orquesta. La luna y la sangre crecen y desaparecen al unísono. En el pasado, cuando las personas vivían de acuerdo con el mundo que los rodeaba, eran conscientes de esta conexión. No había luz artificial, la luna era la única que proporcionaba luz por la noche y, como resultado, la luna coordinaba los ciclos de las mujeres.

El tiempo natural de una mujer para sanar es durante la fase oscura de la luna. Hoy no se define así porque hay muchos factores que distraen el ciclo natural. La luz artificial, la comida con hormonas y los medicamentos interfieren con el equilibrio. Como resultado, a veces una mujer sangra incluso durante la luna llena y si se usa adecuadamente, puede ser un tiempo muy poderoso también.

Durante la luna llena, la energía femenina se dirige hacia afuera, como oposición a la fase oscura, cuando una mujer se enfoca hacia adentro.

La menstruación durante la luna llena brinda la oportunidad de expresarse externamente y se puede producir un gran arte durante esos días. Si solo las mujeres pudieran sintonizar sus ciclos y escucharse, podrían lograr cosas extraordinarias.

Se dice que si una mujer vive cerca de la naturaleza, su menstruación ocurrirá durante la fase oscura de la luna. El sangrado es una forma natural de limpiar el cuerpo de la mujer de todo el tejido que ya no se necesita y que ha cumplido con su función. Al igual que la luna se retira a un lugar oscuro y silencioso para prepararse para un nuevo ciclo, una mujer, para estar sana, debe recuperar su espacio sagrado, donde mirar de cerca su vida y regenerar su fuerza para un nuevo mes.

El espacio sagrado puede ser cualquier lugar cómodo y pacífico. Un lugar donde no sea molestada. La mejor solución sería tomarse unos días libres de todas las actividades. Sin embargo, es casi imposible en nuestra sociedad actual poder dedicar unos días a la relajación, ya que se cree que las personas que no están “produciendo” o no están “trabajando” son inútiles.

Es comprensible que durante la menstruación las mujeres sean más emocionales y “reaccionen exageradamente”, ya que inconscientemente saben que no están haciendo lo que se supone que deberían hacer. Serían mucho más felices si pudieran pasar un tiempo sin las demandas del mundo exterior. Podrían aprovechar las fuentes de una nueva vida y obtener nuevas y poderosas ideas.

Las ideas concebidas durante los días de sangrado van creciendo junto con la luna y alcanzan su punto máximo en la luna llena. La luna llena es el tiempo natural para que la mujer ovule. Es el clímax de la menstruación. Todos los sueños que se han gestado durante catorce días se están abriendo; extienden la mano para manifestarse en el mundo exterior. Luego, lentamente, la mujer se recoge para volver a su tiempo de sangrado nuevamente. A veces, cuando los sueños no se pueden realizar y las ideas no se pueden exponer, la mujer se siente decepcionada e irritada.

El cuerpo de una mujer ha sido diseñado de tal manera que le recuerda su necesidad de soledad. Algunas veces los dolores y los cólicos son tan insoportables que no es posible hacer otra cosa más que acostarse. No hay escape, el cuerpo obliga a mirar dentro del alma. Cuanto más se desprecia y se evade la menstruación, mayor es el dolor. El dolor puede usarse de manera constructiva, puede significar que ha llegado el momento de alejarse de los asuntos mundanos y pasar un tiempo en la soledad. Los cólicos, en sí mismos son como un ritual de iniciación. Empujan a la mujer hasta sus límites y exponen a sus demonios más grandes. Cada vez que una mujer sobrevive al dolor de sus cólicos, se fortalece. El dolor también es una forma de abrir el corazón, porque cuando es insoportable, la única forma de escapar es escuchando lo que tiene que decir. Es una de las paradojas de la vida. A veces los cólicos indican que hay algún problema de salud y si la mujer pudiera escuchar sus mensajes de cerca, ella y las personas que la rodean serían mucho más felices y saludables. Cuando una es feliz, hace que todos estén alegres y más positivos. En lugar de matar el dolor con pastillas, debe ser escuchado y actuar en consecuencia.

Las mujeres nativas americanas sabían que la menstruación era el momento en que debían disminuir la velocidad. Durante su tiempo de sangrado no participaron en la vida de la aldea, sino que eran llevadas a su lugar sagrado para pasar allí cuatro o cinco días. La Carpa Menstrual se conocía como cabaña lunar, debido a la conexión entre su período y la luna, y por lo general estaba situada fuera de la aldea. Las cabañas lunares eran espacios exclusivos para mujeres y todos los eventos significativos en sus vidas y hasta los partos tenían lugar allí.

La mayoría de las mujeres menstruaban al mismo tiempo (incluso hoy en día las mujeres cercanas, o que viven juntas sincronizan sus ciclos y comienzan a sangrar al mismo tiempo), lo cual era una verdadera bendición ya que podían pasar esos pocos días juntas compartiendo sus historias cotidianas, así como los viejos mitos, elaborar manualidades juntas, y descansar. No tenían que pensar en cocinar, ya que las abuelas del pueblo les llevaban comida. No tenían que preocuparse por sus hijos, ya que había muchas tías y tíos que estaban más que dispuestxs a cuidarles.

El sangrado fue empoderador para las mujeres. Cada mes recibían algunas canciones sagradas, nuevas ideas e historias y dejaban la cabaña lunar más sabia. A veces sus visiones eran mensajes para toda la aldea. Al igual que una ceremonia de búsqueda de visión, realizada por una joven que entraba en su madurez, la mujer tiene su búsqueda de visión cada mes. El tiempo promedio que una mujer pasaba en la cabaña menstrual era de cuatro días, que era el equivalente al tiempo de búsqueda de visión de los hombres.

En muchas tradiciones, las mujeres que menstrúan eran excluidas de las diversas ceremonias a las que normalmente se les permitiría participar, especialmente si había hombres involucrados en ellas. No por la suciedad, sino por el gran poder que tienen las mujeres sangrantes en ese momento. Existe la posibilidad de que se puedan abrir demasiadas puertas a los otros mundos y dimensiones y dañar a otros participantes. Cada vez que se celebra la ceremonia “Sundance” o Danza del Sol, la más sagrada de todas para los nativos americanos, y hay mujeres bailarinas sangrando, tienen que bailar en un área especialmente designada para ellas, ubicada a cierta distancia del dirigente principal, ya que creen que la energía en el cuerpo de una mujer que está bajo la influencia de la abuela luna, fluye en sentido contrario a las manecillas del reloj. Cuando una mujer sangrante baila en un lugar separado, su energía se entrelaza con las energías de las personas en el árbol principal y con ellos se crea el infinito.

e497dc684b4d8101541e8a4b8067a390.jpg

Además del poder de la sangre, también se cree que es uno de los líquidos más nutritivos. Las plantas que se riegan con ella parecen crecer mucho más rápido y son mucho más saludables. Es un fertilizante natural. La sangre también contiene toda la información sobre la humanidad y cuando se le da a la Madre Tierra, ella la recibe y se siente nutrida.

Al igual que las plantas crecen mejor cuando se les habla, la Madre Tierra se alegra cuando las mujeres comparten sus fluidos con Ella. Esta práctica es especialmente significativa hoy en día, cuando la Tierra ha sido descuidada durante tantos años. Las mujeres nativas americanas en las cabañas lunares suelen dejar que su sangre fluya libremente, contrariamente a como en la actualidad este líquido sagrado se tira por los inodoros sin pensarlo dos veces. Solo muestra cuánto se ha desconectado la sociedad de sus raíces.

La sangre siempre se ha visto como un líquido muy poderoso. Se creía que su olor y composición evocaban una profunda emoción si era consumida por un hombre. El semen y la sangre se consideran dos de los ingredientes más poderosos producidos por los humanos. Si se unen, se supone que aportan sabiduría y fortaleza. “En la tradición tántrica, los hombres se volvían espiritualmente más poderosos al ingerir sangre menstrual”. Aunque hoy puede parecer repugnante y demente, el consumo de sangre de una “herida sagrada” fue bastante popular entre las personas.

Las mujeres no pierden el poder de su sangre incluso en sus días posmenopáusicos. Se vuelven aún más fuertes ya que ahora su sangre está “permanentemente retenida”. Ya no tienen que regalarla. La vida de una mujer está impregnada de la sacralidad y el poder de la sangre a través de todas las etapas de su vida.

Ha llegado el momento de que todas las mujeres del mundo se sumerjan profundamente en “el río rojo de la vida” y recuperen su poder. La experiencia del tiempo lunar es la decisión que tomamos todos los meses y si elegimos que suceda, puede ser un momento extremadamente enriquecedor.

Las mujeres deben profundizar en la sabiduría de sus antepasadas ​​y volver a aprender el valor de este tiempo sagrado. Es hora de transformar todas las creencias negativas de la sociedad actual en algo constructivo y útil. Depende de cada una de nosotras las mujeres si la vida de nuestras hijas estará llena de vergüenza y culpa o llena de alegría y poder.

La felicidad no es solo nuestra elección, es nuestra responsabilidad.

Las Friegas - Logo Negro.png

Cambia tu experiencia menstrual con nuestra línea de productos de bienestar basados en la sabiduría ancestral de las abuelas y la herbolaria tradicional mexicana.

las-friegas-herbolaria-tradicional-mexicana-productos-veganos-friega-de-alcohol-tintura-madre-remedio-menstruacion-remedio-menopausia-colico-menstrual-name-abuela-lunaFriega Abuela Luna

TIEMPO DE FLUIR Y RECONECTAR CONTIGO

 Apapacho Solo Para Mujeres

SPM – Cólicos Menstruales – Menopausia

Abuela Luna tiene como fin ayudarte a cambiar tu experiencia con la menstruación para convertirla en un tiempo de fluir y reconectar con tu luna y hacer de esos días en un espacio para introvertirte y reconciliarte con tu cuerpo sin sufrir.

Ayuda a tratar síntomas del síndrome premenstrual, regular tu ciclo menstrual de manera natural sin alterar las hormonas, calmar la ansiedad e irritabilidad y mejorar el humor. Relaja tu útero y estimula el flujo sanguíneo, disminuyendo la inflamación del vientre. Ayuda a disminuir cólicos y reducir el dolor de cabeza,  cintura y espalda. Combate el cansancio y la fatiga.

Es un auxiliar para acompañarte en bienestar durante la menopausia, disminuyendo las molestias de sus síntomas.

Ayuda a estimular la líbido.

Disfruta cada etapa de ser mujer. Yo te cuido.

Las Friegas, Remedios de la Abuela, Remedios Herbolarios, Herbolaria Tradicional Mexicana, Neceser Mujer Lunar

Las Friegas, Herbolaria Tradicional Mexicana, Productos Veganos, Friega de Alcohol, Conservas Artesanales de Plantas Medicinales - Pares de Bienestar - Mujer Lunar 75 ml 01

Las Friegas, Herbolaria Tradicional Mexicana, Productos Veganos, Friega de Alcohol, Conservas Artesanales de Plantas Medicinales - Botiquines de Bienestar - Días de Luna 01

Maximiza tu experiencia de viaje con nuestra línea de productos de bienestar basados en herbolaria tradicional, aptos para veganos.

Haz tu pedido en nuestra tienda en línea y recíbelo en la recepción de tu hotel para disfrutar tu estadía con productos orgullosamente mexicanos.

Maximize your travel experience with our line of wellness products based on traditional herbalism, suitable for vegans.

Make your order in our online store and receive it at the reception of your hotel to enjoy your stay with proudly Mexican products.

Date un apapacho…

Esta es tu oportunidad de iniciar un ritual de auto apapacho en casa, en el cual toques cada parte de tu cuerpo para descubrir cuáles zonas necesitan atención y ayudarlas a relajarse.

En Las Friegas® rescatamos las sabiduría ancestral de las abuelas para ofrecerte puro bienestar natural y ayudarte a estar bien.

NECESERES DE VIAJE

UNO IDEAL PARA TU TIPO DE VIAJE. DÉJANOS ACOMPAÑARTE

DESCUBRE NUESTRAS PROPUESTAS PARA ACOMPAÑARTE A DONDE VAYAS

En Las Friegas® siempre tenemos un motivo de apapacho para tí.

las-friegas-logo-vector-1-nivel

TE MERECES UNA FRIEGA:

Aunque la herbolaria sea reconocida como tratamiento natural, las plantas curativas no deben administrarse en exceso y sin previo conocimiento de las especies, pues requieren dosificación precisa y oportuna por parte de un especialista para no afectar la salud. Consulta a tu médico.

Este producto no es un medicamento, es responsabilidad de quien lo usa y recomienda.

Logo Federacion Nacional Herbolaria

Fuentes:

  • Kasia Emilia Bogdan. Moon Time is a Blessing, not a Curse. History and ethnography of menstruation.
  • Kathleen O’Grady and Paula Wansbrough Sweet But Sometimes Sour.
  • Estephanie Gutiérrez. La llegada de la Luna: la menstruación en la cultura maya, zapoteca y mexica.
  • Zotz: el murciélago en la cultura maya. Revista UNAM.
  • El Espectador. La menstruación según las indígenas Ticunas.
  • Tuul. La menstruación según los Mayas y los Mexicas
  • Owen, Laura. Her Blood Is Gold: Celebrating the Power of Menstruation.
  • Walker G. Barbara. The Woman’s Encyclopedia of Myths and Secrets.
  • Arqueología Mexicana. La sexualidad en Mesoamérica.

Traducción y edición: Las Friegas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s